La empresaria Anna Navarro da síntomas de que su etapa efímera en la política catalana está cerrada , y sin posibilidad de segundas partes. En un escrito en la red social X se ha mofado públicamente de la actividad parlamentaria en la cámara catalana: “Tras dos años y medio sentada delante de la clase, os puedo decir que el nivel es ‘¿me pasas un caramelito?’. No siempre, pero muy a menudo”. Seguir leyendo