El Liceu abre este viernes la temporada con la ópera Aida que esta vez no tendrá la monumentalidad colosal de las pirámides, los elefantes y la marcha triunfal de los vencedores. La artista visual iraní Shirin Neshat plantea una visión intimista que retira capas y muestra también los horrores de la guerra dando protagonismo a los derrotados y no solo a los vencedores. Bajo la batuta del director italiano Antonello Manacorda, la ópera tiene el aliciente de abrir la temporada y la vuelta al escenario de la soprano rusa Anna Netrebko, -se intercambiará el papel con la italiana Anna Pirozzi- que fue apartada durante un tiempo de los elencos tras alinearse con Putin. Seguir leyendo